jueves, 18 de noviembre de 2010

Gibson Firebird X

Gibson da un paso más en su política de "mezclar mal lo tradicional con lo moderno". Si ya había sacado la Robot Guitar (aún tenía un pase, pero no me vale el argumento de las calculadoras también son útiles; la música se basa en el oído) ahora ha ido más allá con este engendro. Otra cosa que no entiendo es su política anti-Fender. Son guitarras diferentes, para propósitos diferentes, aunque si tuviera que escoger una solamente, yo lo tendría claro. Iñaki, vas jodido que tú tienes las dos (y me gustan las dos).

La Firebird X básicamente es una guitarra normal con un procesador integrado para efectos, distorsiones, EQ, y mil mandangas más. Aunque la idea está bien (como electrónico) y es de código abierto (bien!), tiene un defecto básico. Suena mal. Sí, sé que es subjetivo. Pero a mí, me suena mal. Y podéis decir que soy un poco radical en estos temas, y me diréis que las primeras eléctricas eran acústicas con una pastilla... pero eso surgió de una necesidad. Esto es... no sé, la verdad que no sé lo que es.

En palabras de Alex Skolnick:
"One of the beauties of the electric guitar as a musical instrument is the pure, organic quality, despite the fact that the sound is amplified. When guitar tone is done well (Jeff Beck, Billy Gibbons, David Gilmour, Brian May, and Slash being among my personal favorites), our ears are still able to decipher the distinctions of the naked wood through the layers of tonal clothing. In this sense, electric guitar tone is like a fashion statement: ultimately a body (human or guitar), is the core, the solid foundation-"solidbody," if you will. Any layers, whether sonic or fabric, should serve the purpose of accentuating, not hiding, that which lies underneath. From that demonstration, I got no sense of how the Firebird X -the guitar itself- even sounded underneath its internal labyrinth of technology." 
Fuente: http://www.guitarplayer.com/BlogComments.aspx?id=123187&blogid=967

Si queréis ver el vídeo de la demostración está aquí, pero no os lo recomiendo. En su lugar, os dejo una cosa muy chula y divertida:


Gracias una vez más internet.

7 comentarios:

Nana dijo...

Yo no pienso opinar sobre lo bien o lo mal que suena (no controlo lo suficiente como para tener formada una opinión), pero el aspecto del cacharro en sí, es un poco ridículo. Parece de juguete. Todo el asunto me recuerda un poco a la rivalidad Canon-Nikon =/

Lo que más mola del vídeo que has posteado es, sin duda, la banda sonora. Y el careto de absoluta naturalidad del gato.

Rudo Curtir dijo...

Es que Gibson ha perdido un poco el norte .

El vídeo me hizo un montón de gracia, y además el gato es simpático. Como tú dices, es como si naciese para montar en tortuga.

Nana dijo...

Jajajaja

Muy cerca de donde vivo hay una tienda de intrumentos musicales y, hasta hace poco, tenían siempre en el escaparate una guitarra eléctrica de Hello Kitty. No me fijé en la marca. La próxima vez lo haré.

El otro día encontré la mina de oro de los vídeos de gatos. Hacía mucho que no me reía tanto.

Rudo Curtir dijo...

Pues el otro día con Iñaki vimos la de Bob Esponja. Pero era acústica.

Cada vez me gustan más los gatos.

ignacio dijo...

Si en vez de esas mierdas, perdon por la grosería, se encargasen estos señores de Gibson en que el enganche de la correa no se fuese a tomar viento fresco el 2º día de comprarla en una guitarra de mucha pasta, mejor les iría.
Hablando en serio, a mi no me seducen esas marcianadas, soy mas clásico, no me gustan ni las pastillas activas, ni los floyd rose, (jejeje solo el de rudo), y menos me gusta la politica de esas casa. Pero una Gibson de verdad, sigue siendo la caña.

Rudo Curtir dijo...

Amén Iñaki.

Anónimo dijo...

hi, new to the site, thanks.