jueves, 12 de julio de 2007

Mulholland Dr.

Ok, ok, no soy un gafapasta de mierda en primer lugar... pero esta peli de David Lynch me ha dejado intrigado. En primer lugar porque tuve que verla dos veces para darme cuenta de por dónde podían ir los tiros (y es que el principio es muy importante), y digo "podían", porque es el tipo de pelis en la que encontraréis cientos de teorías distintas. Físicas, metafísicas, médicas, psicológicas, fisiológicas, oníricas.... xD

El asunto es que yo me quedaré con la explicación más asequible porque lo explica casi todo y no me apetece rallarme ahora en verano, que hace calor y el cerebro se puede recalentar.

Lo que quiero tratar es un daño colateral y que me vino a la cabeza hoy... y es que al final, este tipo de películas nos descolocan porque necesitamos seguridad en la vida. La mayor parte de los occidentales vivimos en un mundo de certezas, y desplazarnos a la incertidumbre es como pasear al borde del abismo.


Por eso, este film, así como grandes obras como Lost ;), nos atrapan, porque nos llevan a ese mundo desconocido del no saber, que es apasionante, pero del que nos queremos evadir lo más rápido posible, y así empezamos a elucubrar teorías una tras otra con la esperanza de poder volver cuanto antes a nuestro pequeño nido. Por ello juegan con nosotros, resolviendo pequeños misterios, e introduciendo otros nuevos, haciéndonos caer en la espiral del deseo, el deseo de aterrizar pronto, fijar los pies en tierra firme y escapar de las arenas movedizas de la incertidumbre.

Creo que al final, como dijo Heráclito, todo es un flujo entre ideas opuestas, el querer saber para dejar de buscar, el asegurar lo inseguro, el saltar al precipicio para caer como una ligera pluma...

Cuidado con darle mucho al tarro chavales,

Abrazos

PD: Hay algún motivo más prosaico también para ver esta peli, una escena interesante del calenturiento Lynch, según seas chico, chica, bi, les, gay, trans, seguro que alguna encuentras para tus gustos.

13 comentarios:

Nana dijo...

Hmmm... es curioso. Fue la primera peli de Lynch que vi, hace ya mil años, y cuando terminó (sin yo entender un pimiento) no procur buscarle sentido. Es un poco arriesgado hacer eso con Lynch. Un par de años más tarde me encontré con una de las teorías que hay sobre ella, la leí, y me pareció que tenía sentido. Pero la volví a ignorar. En ese aspecto la incertidumbre no me angustia especialmente, pero comprendo lo que quieres decir.

P.S. sé a qué escena te refieres; a mí también me encanta cuando llega el marido y la pilla in fraganti con el de la piscina, y loco de rabia le llena el joyero de pintura.

Rudo Curtir dijo...

Qué machista soy, verdad?

Pero en mi defensa, de aquella no existía el Ministerio de Igualdad, así que ahora lo reescribo. Me haces corregir una entrada de hace tres años, qué cosas.

Rudo Curtir dijo...

Ahora está mejor, creo :S

mmm, por cierto, si te acuerdas de la escena, apuesto a que sabes a cual me refiero yo. Qué pregunta.

Nana dijo...

La SehAído estaría orgullosa de mí y de mi lucha profeminista. No te quejes, o vendrá un escuadrón de la muerte de posfeministas histéricas y te masacrarán a base de arrearte con revistas femeninas enrolladas.

Nana dijo...

Bueno, y que yo recuerde no hay sólo una (o igual lo que pasa es que yo recuerdo dos que en realidad son una seguida de la otra), pero vamos, creo recordar que Naomi Watts se marca un solo bastante furioso y luego aparece Laura Elena Harring para hacerle los coros.

Rudo Curtir dijo...

Ding ding ding ding!!! Premio!

Bien, veo que conservo esa parte predecible de Cromagnon.

Ya me temía que me estuviese sublimando de más.

Rudo Curtir dijo...

Hacerle los coros... qué expresión tan bonita.

Nana dijo...

No, hombre, no dramatices, que no es que seas un cromagnon predecible, es que, la verdad, a mí aquella escena también me impactó bastante. Pero más me impactó el solo que el dúo. Creo que nunca antes se había filmado algo semejante de forma tan sincera y me quedé a cuadros. Lo que viene después sí que me parece convencional; al fin y al cabo David Lynch tiene pene, y es probable que de vez en cuando le guste utilizarlo, lo que resulta obvio viendo a las dos. A las dos en faena, quiero decir.

Rudo Curtir dijo...

Ahí le has dao, soy cromagnon sin más :)

Rememorando... sí que tienes razón. La primera parte (yo no te digo si era o no sincera, por razones obvias), recuerdo que me subió los estrógenos sobremanera (es una forma de hablar, lo digo en el mejor de los sentidos, parte femenina y esas cosas...). La segunda parte me había llamado la atención por los pechos de la señorita Harring.

Releo algún post antiguo, y me hago gracia a mí mismo. En tres años he cambiado bastante, aunque el poso es básicamente el mismo.

Es bonito crecer...

Y eso de que David Lynch tiene pene, no lo tengo muy claro, que conste.

Nana dijo...

Pues sí, es una escena muy sincera y muy valiente (hay que tenerlos cuadrados para filmar la rabia y la frustración que a veces surgen en esos momentos, y que en esa escena son muy evidentes), y la Harring es una mujer muy agradable y muy simpática.

Pues que sepas que Lynch estuvo varios años enrollado con Isabella Rossellini, y que cuando rompieron ella tuvo que ir a terapia para superarlo y de hecho dijo que él había sido el hombre de su vida. Ya sé que eso no prueba que el hombre tenga pene, pero es lo único que puedo aportar a la causa.

Rudo Curtir dijo...

Hay personas que entran en ti y te pueden destrozar la vida, para bien y para mal.

Hasta que punto es la persona en sí, o la imagen que creas de ella (y en base a lo que muestra), es el gran misterio de las relaciones humanas.

Siempre decimos lo de "qué difícil es entender al sexo opuesto", pero dejando a un lado los temas sentimentales, qué difícil es entendernos los seres humanos cuando interponemos el ego(ísmo) entre nosotros.

A veces pienso que usamos la empatía como autodefensa, y no como altruismo. Es decir, me pongo en tu lugar, porque así me asimilo contigo y por tanto soy yo el que ha tomado esa decisión y me acepto a mí mismo tomándola, pero no a ti en realidad.

Pero a lo mejor es que soy un cínico sin esperanzas para la humanidad, que ya tiene bastante sueño, y empieza con sus desvaríos típicos de las madrugadas insomnes.

Nana dijo...

No te falta razón, pero sí que son horas de dormir. Yo ya estoy transgrediendo de más (quién me lo hubiera dicho hace dos meses).

Usted descanse.

Rudo Curtir dijo...

Igualmente.