domingo, 1 de julio de 2007

Hasta siempre

Han sido seis años. No voy a decir que han sido maravillosos, pero en general han estado bastante bien. Que conste que te voy a echar de menos, pero creo que ya ha llegado el momento de partir. De una manera silenciosa, sin despedirse, porque creo que es la mejor manera de hacer creer que uno no se ha ido, y que todavía recorreré tus avenidas.

Llegué siendo un niño, y creo que me marcho siendo un hombre, habiendo madurado y aprendido a afrontar los problemas, aunque hubo momentos en los que estuve a punto de rendirme. Lo importante es que estoy aquí, con más ganas de luchar que nunca.

Nuevos horizontes, nuevos objetivos, pero siempre yo ante ellos. Me has enseñado muchas cosas, me has dado grandes amigos, y me has hecho ver que hay todo un mundo ahí fuera. Pero ha llegado el instante en que me doy cuenta que ya no podías darme nada más, y había que cortar cuanto antes, ya que si no, sería más doloroso todavía.

Tú no vas a cambiar, seguirás imperturbable durante años, pero yo comienzo de nuevo, nuevos estudios, nuevas ilusiones...

Espero que si algún día regreso, haya algo de lo que me enamoró, y queden los recuerdos imborrables impresos en tus calles.

Hasta siempre, Campus Stellae.


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